La red Cardano avanza hacia un modelo de control comunitario con la activación del hard fork Chang, una actualización clave dentro de su hoja de ruta. Este cambio marca un punto de inflexión al reforzar la gobernanza descentralizada y reducir la dependencia de entidades centrales en la toma de decisiones.
Un hard fork implica una modificación de las reglas de la red que requiere la actualización del software de los nodos. En el caso de Cardano, el hard fork Chang se integró sin dividir la cadena gracias a su sistema de actualización progresiva, lo que permitió una transición ordenada y sin interrupciones mayores.
El objetivo principal de Chang es habilitar mecanismos formales de gobernanza on chain. A partir de esta actualización, los titulares de ADA pueden participar de forma directa en propuestas, votaciones y asignación de fondos del tesoro del ecosistema, alineando la red con la etapa Voltaire de Cardano.
Durante enero, los efectos del hard fork Chang siguen presentes en el desarrollo del protocolo. La red continúa activando herramientas que permiten elegir representantes, evaluar propuestas de mejora y definir el rumbo del proyecto mediante procesos verificables en la blockchain.
Este cambio también reduce el control operativo de organizaciones como Input Output Global, la Fundación Cardano y Emurgo. La responsabilidad se traslada de forma gradual a la comunidad, que ahora tiene un papel más activo en la evolución técnica y económica del protocolo.
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Las principales plataformas del ecosistema ajustaron sus operaciones para soportar la actualización. Exchanges como Binance anunciaron compatibilidad con el hard fork y aplicaron pausas técnicas temporales para proteger a los usuarios durante la transición.
Un dato relevante es que el hard fork Chang sentó las bases para futuras fases de gobernanza plena en Cardano, consolidando un modelo donde la red se administra por consenso comunitario y no por decisiones centralizadas.









