Anthropic recurrirá a infraestructura desarrollada originalmente para minería de bitcoin para ampliar su capacidad informática. Riot Platforms firmó un contrato de 20 años para suministrar 191 megavatios desde su campus de Rockdale, Texas, a una compañía líder de inteligencia artificial que Bloomberg identifica como la creadora de Claude.
El acuerdo alcanza un valor estimado de 9,100 millones de dólares y muestra cómo las mineras buscan nuevas fuentes de ingresos ante la debilidad del mercado cripto. Tras conocerse la operación, las acciones de Riot llegaron a subir alrededor de 20% durante la apertura de Wall Street.
Anthropic asegura capacidad informática durante 20 años
Riot proporcionará una capacidad comparable al consumo eléctrico aproximado de 143,000 hogares. El contrato contempla además dos extensiones opcionales de cinco años que podrían elevar su duración hasta 30 años y su valor potencial a 16,000 millones de dólares.
La minera llega al acuerdo después de registrar ingresos trimestrales de 174.2 millones de dólares, frente a los 151 millones esperados por el mercado. Su negocio de centros de datos contribuyó al desempeño.
La compañía de inteligencia artificial también busca capacidad mediante otros proveedores. Recientemente acordó 10,000 millones de dólares con Volta Infra Holdings y en mayo aseguró cerca de 45,000 millones en capacidad informática vinculada con xAI.
Las mineras buscan ingresos fuera del bitcoin
La transición responde a una ventaja estructural. Las compañías mineras ya poseen centros de datos, acceso a electricidad y sistemas de refrigeración capaces de atender operaciones computacionales intensivas.
Además, la caída del mercado cripto, la reducción de las recompensas de minería y los mayores costos energéticos han presionado sus márgenes. Reutilizar esa infraestructura para inteligencia artificial permite diversificar ingresos mediante contratos de largo plazo.
Riot no está sola. TeraWulf, Bitfarms, CleanSpark, Core Scientific y Mara también han explorado oportunidades relacionadas con centros de datos e inteligencia artificial.
Para las tecnológicas, estas instalaciones ofrecen capacidad disponible sin construir toda la infraestructura desde cero. Para las mineras, los contratos pueden reducir su dependencia del precio de bitcoin y de las recompensas obtenidas mediante minería.
El acuerdo compromete inicialmente 191 megavatios durante dos décadas, una escala que convierte la infraestructura energética acumulada por la minería cripto en un activo estratégico para el crecimiento de la inteligencia artificial.










