El exchange de criptomonedas Bitget anunció que dejará de ofrecer sus servicios a residentes de Japón como parte de su estrategia para ajustarse a la regulación local. La plataforma ya suspendió el registro de nuevos usuarios japoneses y retirará gradualmente sus operaciones en el país durante los próximos meses.
La decisión llega mientras Japón fortalece su marco legal para los activos digitales y exige que los exchanges extranjeros obtengan autorización de la Agencia de Servicios Financieros (FSA).
Bitget inicia su salida del mercado japonés
La empresa dejó de aceptar nuevas inscripciones de residentes japoneses desde el domingo. Además, pidió a los usuarios que crean haber sido identificados por error como residentes del país completar una verificación de identidad de Nivel 2 antes del 1 de noviembre, incluyendo comprobantes de domicilio.
Quienes no concluyan ese proceso pasarán automáticamente a la categoría de residentes japoneses.
Desde el 1 de noviembre, esas cuentas funcionarán únicamente en modo de cierre. Los clientes ya no podrán abrir nuevas posiciones ni utilizar servicios como trading al contado, futuros, copy trading, bots de inversión o productos de rendimiento. Sin embargo, podrán realizar depósitos con limitaciones y retirar sus activos.
Japón endurece las reglas para los exchanges
El exchange cerrará todas las posiciones que permanezcan abiertas el 31 de diciembre y suspenderá sus servicios de tarjetas. Después de esa fecha, los clientes todavía podrán retirar sus criptomonedas.
Bitget explicó que tomó esta decisión para alinearse con la regulación japonesa, aunque no señaló una modificación específica que motivara el retiro del mercado.
En julio, el Parlamento de Japón aprobó una legislación que reclasifica las criptomonedas como instrumentos financieros. Las nuevas reglas entrarán en vigor el próximo año e impondrán multas de hasta 62,800 dólares y penas de prisión de hasta 10 años a quienes operen sin el registro correspondiente.
La FSA ya había enviado una advertencia a Bitget en 2023, junto con Bybit, BitForex y MEXC, por ofrecer servicios sin autorización local. Con este ajuste, la plataforma busca cumplir uno de los marcos regulatorios más estrictos para la industria de las criptomonedas.










