La carrera por la inteligencia artificial en Estados Unidos podría entrar en una nueva etapa. Mientras empresas como Nvidia dominaron la inversión en infraestructura durante los últimos años, analistas del sector consideran que el siguiente impulso podría llegar desde las redes blockchain y el ecosistema cripto.
La idea ganó fuerza tras un análisis publicado por CoinDesk, donde especialistas como Sandy Kaul, de Franklin Templeton, y Jeremy Allaire, director ejecutivo de Circle, plantean que los agentes de inteligencia artificial necesitarán una infraestructura financiera abierta para realizar pagos, contratar servicios y ejecutar operaciones de manera autónoma.
Blockchain e inteligencia artificial impulsan una nueva narrativa
La tesis parte de un cambio en el mercado. Hasta ahora, gran parte del capital se concentró en fabricantes de chips y centros de datos para desarrollar modelos de IA. Sin embargo, conforme los agentes autónomos comiencen a interactuar entre sí, blockchain podría convertirse en la capa que permita liquidar transacciones digitales de forma programable, transparente y global.
Además, protocolos abiertos, stablecoins y contratos inteligentes ofrecen características que los sistemas financieros tradicionales aún no pueden igualar para este tipo de aplicaciones automatizadas.
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El mercado cripto busca un nuevo catalizador
También existen avances que respaldan esta visión. En julio, el estándar x402, impulsado originalmente por Coinbase y respaldado por compañías como Visa, Mastercard y Ripple, reportó millones de micropagos procesados entre aplicaciones y servicios automatizados, una señal del creciente interés por la economía entre agentes de IA.
Por otro lado, especialistas advierten que este escenario no implica un reemplazo del negocio de los semiconductores. Más bien, anticipa una expansión del ecosistema donde infraestructura de IA y blockchain funcionen de manera complementaria.
La adopción dependerá de factores como regulación, interoperabilidad y escalabilidad. Aun así, la posibilidad de que millones de agentes digitales necesiten mover valor en tiempo real abre una oportunidad que varios inversionistas ya comienzan a observar con atención.










