La tokenización de activos financieros comienza a consolidarse como una de las transformaciones más importantes para Wall Street y los mercados globales. Citi estima que este segmento podría crecer desde los actuales 17 mil millones de dólares hasta 5.5 billones de dólares para 2030, impulsado por la integración de blockchain en la infraestructura financiera tradicional.
Asimismo, el informe Tokenización 2030, Wall Street On-Chain, presentado antes del evento Proof of Talk en París, plantea un escenario donde la adopción podría alcanzar entre 2.7 y 8.2 billones de dólares dependiendo de la velocidad con la que instituciones e inversionistas adopten estos sistemas digitales.
La entidad considera que el sector atraviesa un punto de inflexión. Grandes operadores de mercado ya comenzaron a incorporar tecnología blockchain en sus plataformas principales de negociación, dejando atrás la etapa experimental de la tokenización.
Citi identifica tres motores para la expansión de activos digitales
El primero de ellos corresponde a la participación de gigantes financieros como DTCC, Nasdaq e Intercontinental Exchange. Estas organizaciones desarrollan infraestructura para emitir, negociar y liquidar activos tokenizados dentro de mercados regulados.
Además, Citi destaca el crecimiento de las stablecoins como una pieza clave para facilitar liquidaciones instantáneas. El banco proyecta que este mercado alcanzará 1.9 billones de dólares para 2030 y podría generar una demanda cercana a un billón de dólares en bonos del Tesoro estadounidense.
Wall Street prepara transición gradual hacia blockchain
El tercer elemento señalado por Citi es la mayor claridad regulatoria en Estados Unidos. El avance de iniciativas legislativas relacionadas con activos digitales está ofreciendo mayor certeza jurídica para instituciones financieras e inversionistas.
Por otro lado, la entidad prevé que la tokenización se concentrará principalmente en activos líquidos y mercados públicos como acciones estadounidenses y bonos gubernamentales. Citi calcula que para 2030 cerca del 10% del mercado de letras del Tesoro de Estados Unidos y el 3% del mercado bursátil estadounidense podrían operar bajo modelos tokenizados.
El informe concluye que los sistemas tradicionales y digitales coexistirán durante varios años, otorgando ventajas competitivas a las instituciones capaces de controlar simultáneamente activos financieros y redes de pago digitales.








