Bitcoin vuelve al centro de las estrategias patrimoniales en América Latina. Esta vez no por la volatilidad, sino por su valor como activo refugio. Itaú Unibanco, el mayor banco privado de Brasil, acaba de recomendar a sus clientes una asignación del 3% de su portafolio a BTC. La sugerencia proviene del equipo de inversiones de la propia institución, que la presentó como parte de una propuesta de diversificación eficiente.
La recomendación fue difundida en noviembre de 2025 como parte del informe “Perspectivas 2026”, y se suma a un clima de creciente integración de criptoactivos en carteras institucionales. En el documento, Itaú destaca que Bitcoin presenta una baja correlación con activos tradicionales y un historial cada vez más robusto como reserva de valor, especialmente frente a tensiones geopolíticas y presión inflacionaria global.
Bitcoin: más allá de la especulación, ahora como instrumento financiero
Según Itaú, la presencia controlada de Bitcoin puede mejorar la relación riesgo-retorno de un portafolio diversificado. Este giro en la narrativa refleja cómo las criptomonedas ya no solo atraen por su promesa disruptiva, sino por sus méritos financieros tangibles. Además, Itaú Digital Assets, el brazo cripto del banco, ya permite la compraventa de BTC y ETH en su plataforma, y proyecta sumar más tokens en 2026.
La adopción institucional sigue escalando. BlackRock, Fidelity y otros gigantes financieros globales ya integran criptomonedas en sus productos. En América Latina, Brasil lidera la tendencia con marcos regulatorios claros y una creciente aceptación en el sistema financiero tradicional.
El mercado cripto brasileño ya cuenta con más de 4 millones de usuarios activos, lo que representa casi el 2% de la población del país.









