El uso de tarjetas vinculadas a criptomonedas entra en enero en una etapa de consolidación como medio de pago cotidiano. Lejos de ser una herramienta marginal, este segmento ya mueve volúmenes comparables a otros sistemas digitales tradicionales, impulsado principalmente por el uso de stablecoins en compras diarias.
El cambio refleja una evolución clara del ecosistema cripto. Durante años, los activos digitales se concentraron en trading, ahorro o transferencias entre wallets. Hoy, cada vez más usuarios utilizan tarjetas cripto para pagar alimentos, transporte, servicios y consumo general, integrando estos activos a la economía real sin fricción visible para los comercios.
Gasto con tarjetas cripto impulsado por stablecoins
Datos recientes muestran que el gasto con tarjetas cripto alcanzó un ritmo anualizado cercano a los 18 000 millones de dólares. El crecimiento se explica, en gran medida, por el uso de stablecoins como USDC y USDT, que ofrecen menor volatilidad y permiten a los usuarios gastar valor digital con mayor previsibilidad.
Estas tarjetas funcionan mediante la conversión automática de stablecoins a moneda fiduciaria en el punto de venta, utilizando infraestructuras existentes como Visa y Mastercard. Para los comercios, el pago no difiere de una tarjeta tradicional. Para el usuario, representa acceso directo a su saldo cripto sin necesidad de procesos adicionales.
Visa concentra la mayor parte de este volumen, con una participación dominante en los pagos on-chain realizados con tarjetas cripto. Este liderazgo refleja acuerdos con emisores especializados y una estrategia enfocada en integrar activos digitales al sistema de pagos global.
Pagos cotidianos y señales de adopción madura
El aumento del gasto no solo responde a comodidad. En muchos mercados, especialmente emergentes, las tarjetas cripto facilitan pagos transfronterizos y reducen costos asociados a conversiones y transferencias bancarias. Lee también: Fintech vs Banca: Evaluando el costo del crédito para los mexicanos
El crecimiento sostenido de este segmento coincide con avances regulatorios y mayor claridad para proveedores de servicios financieros digitales. Datos del sector indican que el volumen mensual de pagos con tarjetas cripto se multiplicó varias veces en los últimos dos años, una señal de adopción constante más allá de ciclos especulativos.
Este comportamiento confirma que las criptomonedas comienzan a consolidarse como medio de pago funcional, con stablecoins como puente entre blockchain y consumo diario.









