Ethereum entra en una nueva fase. La Fundación Ethereum adoptará un programa de austeridad que implicará control estricto del gasto y reasignación de recursos. Vitalik Buterin, su fundador, confirmó que asumirá personalmente proyectos clave para preservar la soberanía, seguridad y privacidad de los usuarios.
Esta decisión se alinea con una visión de largo plazo: mantener a Ethereum como una computadora mundial de alto rendimiento, accesible para todos. Durante años, la Fundación apostó por distribuciones activas y generosas. Hoy, con 172.000 ETH en reserva y tras haber gastado hasta 100 millones de dólares anuales, la estrategia gira hacia la eficiencia y el foco técnico.
Vitalik Buterin reasigna 16.384 ETH para los próximos cinco años
Buterin también anunció que destinará 16.384 ETH para apoyar directamente el ecosistema. Parte del monto se colocará estratégicamente para generar ingresos pasivos. Además, se centrará en construir un stack de software y hardware abierto, verificable y seguro, según detalló en una publicación reciente en X.
La billetera de subvenciones de la Fundación apenas retiene 189 ETH, lo que refuerza la nueva política de gastos contenidos. La prioridad ahora es sostener la capa central de la blockchain y abandonar la sobrecarga de casos de uso secundarios. Ethereum mantendrá un enfoque abierto, evitando convertirse en una plataforma excluyente como otros proyectos del sector.
En medio de esta reestructuración, el ecosistema sigue siendo epicentro de las stablecoins y las finanzas descentralizadas. Sin embargo, ETH cotiza a 2.733,58 dólares tras una de las mayores liquidaciones de 2026, lo que aumentó la presión sobre la Fundación para cuidar sus activos sin intervenir directamente en el precio del token.









