Más inversionistas buscan ganancias en bóvedas cripto

Bóvedas cripto acumulan más de 10 mil millones de dólares mientras inversionistas buscan mayores rendimientos.
Más inversionistas buscan ganancias en bóvedas cripto

Las bóvedas cripto están ganando terreno entre quienes buscan obtener rendimientos con sus activos digitales. Estos vehículos de inversión ya concentran más de 10 mil millones de dólares en depósitos, frente a unos 4 mil millones registrados al inicio de 2025, pero su rápido crecimiento también está encendiendo alertas sobre los riesgos que asumen los usuarios.

El atractivo está principalmente en los rendimientos. Algunas estrategias ofrecen entre 3 y 10 por ciento, mientras las alternativas de mayor riesgo pueden superar el 20 por ciento. Sin embargo, una tasa elevada no significa que el capital esté protegido.

¿Cómo funcionan las bóvedas cripto?

Estas bóvedas reúnen criptomonedas o stablecoins depositadas por diferentes usuarios. Posteriormente, un curador establece una estrategia para prestar o colocar esos activos y obtener intereses. Los prestatarios pueden aportar Bitcoin, Ethereum u otros tokens como garantía.

El rendimiento obtenido se distribuye entre quienes aportaron los fondos después de considerar las comisiones correspondientes. El modelo permite generar ingresos con activos que, de otra manera, podrían permanecer inmóviles dentro de una billetera.

S&P Global Ratings señala que este mercado alcanzó aproximadamente 10 mil millones de dólares en septiembre de 2026, frente a 1.5 mil millones dos años antes. El crecimiento llevó incluso a la firma a presentar un sistema específico para evaluar los riesgos de estas estructuras.

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Mayor rendimiento también significa mayor exposición

El principal problema aparece cuando las garantías pierden valor rápidamente. Si un prestatario incumple y la bóveda no consigue liquidar sus activos a tiempo, los depositantes pueden asumir pérdidas.

También existen riesgos relacionados con errores en contratos inteligentes, baja liquidez, decisiones de los curadores y liquidaciones automáticas. Además, estas inversiones no cuentan con las mismas protecciones que determinados productos financieros tradicionales.

Un ejemplo ayuda a dimensionar el riesgo. Una pérdida de 10 por ciento sobre 100 mil dólares representa 10 mil dólares. Si una bóveda ofreciera solamente un punto porcentual adicional de rendimiento anual frente a una alternativa más conservadora, esa pérdida equivaldría a diez años de esa ventaja adicional.

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