El cambio ya no es teórico y empieza a sentirse en las finanzas globales. En Estados Unidos y otros mercados clave, Ripple detecta que los activos digitales dejaron de ser opcionales para las empresas.
Además, una encuesta de Ripple a más de 1,000 líderes financieros confirma que la adopción cripto avanza hacia un terreno estratégico. La presión competitiva empuja a bancos, fintechs y corporativos a integrar estas soluciones.
El auge de las stablecoins en empresas
El estudio de Ripple muestra que siete de cada diez ejecutivos consideran obligatorio ofrecer soluciones de activos digitales. La tendencia refleja un giro claro en la forma de gestionar dinero y riesgo.
Asimismo, las stablecoins destacan como la herramienta más útil. El 74% afirma que mejoran el flujo de caja y liberan capital de trabajo. Esto las posiciona como clave en la tesorería corporativa.
También las fintech lideran esta transición. Cerca del 31% ya utiliza stablecoins para recibir pagos, mientras el 29% las acepta directamente. Del mismo modo, muchas recurren a custodios especializados o desarrollan infraestructura propia.
Ripple revela nuevas prioridades en infraestructura cripto
Por otro lado, bancos y gestores de activos avanzan en tokenización y custodia. El 89% prioriza el almacenamiento seguro, mientras que el 82% se enfoca en gestión de tokens y el 80% en distribución.
En consecuencia, la seguridad se vuelve un factor decisivo. El 97% de los encuestados considera esenciales certificaciones como ISO o SOC 2, junto con soporte operativo especializado.
La tendencia apunta a decisiones de infraestructura que marcarán el futuro del sector. Las empresas ya no experimentan, ahora compiten con base en tecnología blockchain.
El informe también muestra que el 47% de las fintech planea construir soluciones propias. Este dato confirma que el control sobre la infraestructura será determinante en la próxima fase del mercado.









