Un giro inesperado en la política cripto sacude la relación entre Moscú y Washington. El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) reveló que una empresa estadounidense participa en operaciones de minería de Bitcoin en una planta ubicada en Siberia, presuntamente bajo contratos con una firma rusa. Las autoridades consideran que esta colaboración contradice las sanciones impuestas por Estados Unidos desde 2022.
La planta, ubicada en la región de Irkutsk, habría estado operativa hasta inicios de octubre de 2025 y, según el FSB, es una de las mayores instalaciones de minería de criptomonedas en el país. Los investigadores aseguran que la empresa extranjera, a través de intermediarios, utilizó infraestructura y energía rusa para extraer Bitcoin, a pesar de las restricciones comerciales en vigor.
Minería de Bitcoin en el epicentro de una nueva disputa
El operador ruso involucrado, BitRiver, ya ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro de EE. UU. desde abril de 2022. No obstante, las autoridades rusas aseguran que una subsidiaria de esta firma habría estado trabajando junto con la estadounidense en la misma instalación, desafiando de forma directa las restricciones financieras impuestas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso expresó que esta actividad demuestra un doble rasero por parte de EE. UU., que por un lado sanciona al sector tecnológico ruso, y por otro, se beneficia de su infraestructura para fines económicos propios. Mientras tanto, Washington no ha emitido comentarios oficiales sobre el caso.
En el contexto actual, donde las criptomonedas siguen ganando protagonismo en las dinámicas económicas globales, este hallazgo podría escalar hacia nuevas restricciones o cambios regulatorios. .









