Una de las consecuencias del aumento en la adopción de herramientas digitales por la pandemia, como alternativa de trabajo, es el riesgo de robo de información privada en internet.
En México, el 59% de las empresas admitió haber sido victima de al menos un incidente relacionado a seguridad informática. Esto, según una estadística publicada por la firma de antivirus ESET, donde indica cuáles son las tendencias de ciberseguridad en 2021 retomando datos de años anteriores.
La empresa también afirma en dicho documento un incremento del 1000 por ciento en problemas relacionados al malware durante los últimos 15 años a nivel mundial. A su vez, dio indicio de la existencia de nuevos códigos maliciosos más sofisticados y diversos.
Este tipo de malware ha ido en ascenso en Latinoamérica, siendo Brasil y México los países donde más actividad se ha registrado en los últimos meses.
Los troyanos recogen información del equipo, registran los documentos y escanean las ventanas que se encuentran activas para terminar desplegando ventanas emergentes falsas que pueden, incluso, robar los tokens que provee el banco a sus usuarios.
Muchos de estos archivos son difíciles de detectar porque cuentan con relleno “basura” que aumenta su tamaño y hace más complicada la desactivación del código.
El phishing, donde el criminal extrae información personal de la víctima a partir de portales falsos, aumentó 27% en la detección de archivos vinculados a este tipo de campañas entre enero y octubre de 2020, comparado con el 15% de aumento que se registró en el mismo periodo de 2019.
Así, México se convirtió en el país más atacado por este virus en Latinoamérica con el 22% de los casos totales.
Por una parte, el ransomware, consistente en el bloqueo de información dentro del sistema, se perfila como una de las formas más utilizadas y peligrosas por los delincuentes. Por medio de virus, los criminales adquieren el poder de bloquear a los propietarios el acceso su información y así mantenerla «secuestrada». Esta técnica va enfocada principalmente a instituciones gubernamentales, educativas y de salud, dada la sensibilidad de los datos que albergan.
Para 2018 existían 193 variantes diferentes de ransomware. Para 2020 las variantes ascendieron a 203. También destacaron las amenazas enfocadas a dispositivos Android. Entre enero y octubre de 2020 se detectaron 1,572 variantes de códigos maliciosos, de los cuales 33% no se habían visto antes.
La evolución de las finanzas descentralizadas entra en una nueva etapa. Aave apuesta por ampliar…
ano logró regresar al top 10 por capitalización de mercado, impulsado por un repunte reciente…
El ecosistema cripto en Perú dejó de ser una promesa para convertirse en un mercado…
El avance cripto dejó de ser una tendencia pasajera y hoy redefine el mapa financiero…
El crecimiento del ecosistema cripto en Estados Unidos avanza con rapidez, pero la comprensión fiscal…
La presión por talento especializado ya alcanzó a las aulas en Estados Unidos, donde el…