Durante años, los inversores institucionales que accedían a Ethereum mediante ETFs debían renunciar al rendimiento que genera el staking dentro de la red. Ahora, BlackRock ha cambiado ese escenario al presentar un nuevo producto que combina exposición al precio con recompensas por validación.
El mayor gestor de activos del mundo ha introducido un instrumento diseñado para capturar tanto la apreciación del activo como los ingresos derivados del staking. Con este paso, los inversores ya no tendrán que elegir entre custodia institucional o rendimiento nativo de la red.
BlackRock debuta con ETF de staking en Nasdaq
El nuevo producto de BlackRock, denominado iShares Staked Ethereum Trust (ETHB), comenzó a cotizar en la bolsa Nasdaq. Este fondo se diferencia del ETF previo de la firma, el iShares Ethereum Trust (ETHA), que sigue el precio de Ether pero no participa en el staking.
El nuevo vehículo tiene previsto destinar entre el 70% y el 95% de sus tenencias de ETH a la validación dentro de la red para generar recompensas adicionales.
Asimismo, la estructura de comisiones busca atraer capital institucional. Aunque la tarifa estándar del patrocinador se sitúa en 0,25%, el gestor aplicará una reducción temporal que la baja hasta 0,12%.
Esta comisión promocional se aplicará durante los primeros doce meses o hasta alcanzar 2.500 millones de dólares en activos bajo gestión, lo que ocurra primero.
Ethereum entra en una nueva fase institucional
El lanzamiento del nuevo ETF sugiere que el mercado institucional comienza a adoptar una visión más completa de los activos blockchain. Hasta hace poco, las restricciones regulatorias impedían que los ETFs estadounidenses incluyeran mecanismos de staking.
La aparición de productos como ETHB indica que el entorno regulatorio se está adaptando gradualmente a las características técnicas de las redes proof-of-stake.
Para gestores de capital, las implicaciones son claras. Mantener grandes cantidades de Ether sin aprovechar el staking puede representar un rendimiento inferior frente a alternativas que sí capturan esas recompensas.
Además, este tipo de fondos introduce un nuevo factor en la dinámica de oferta. Cuando los ETH se destinan al staking dentro del ETF, permanecen bloqueados en la red de validadores, reduciendo el suministro circulante disponible en el mercado.
En este contexto, BlackRock podría marcar un nuevo estándar para los productos institucionales ligados a Ethereum, mientras competidores como Fidelity y Grayscale evalúan adaptar sus propios fondos a esta nueva estructura.









