La Unión Europea endureció su postura sobre los mercados de predicción después de que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) advirtiera que algunos contratos de eventos podrían quedar sujetos a la prohibición de opciones binarias cuando cumplan con la definición de instrumentos financieros.
El organismo regulador señaló que las empresas no podrán comercializar, distribuir ni vender estos productos a clientes minoristas si entran dentro del marco establecido por la normativa europea.
Unión Europea refuerza el control sobre estos contratos
ESMA explicó que los contratos cuyo resultado consiste en un pago fijo o ningún pago, dependiendo de un evento futuro, pueden considerarse instrumentos financieros bajo la directiva MiFID II.
Según el regulador, el nombre comercial del producto no modifica su naturaleza jurídica. Un contrato presentado como «contrato de evento» puede clasificarse como un derivado financiero si cumple con las características previstas por la legislación europea.
Esta interpretación coloca a dichos productos dentro del alcance de las medidas nacionales que restringen la comercialización de opciones binarias a inversionistas minoristas.
ESMA amplía el alcance de la supervisión
La advertencia llega mientras los mercados de predicción continúan expandiéndose tanto en el ecosistema de las criptomonedas como en las finanzas tradicionales.
Empresas como Kalshi y Polymarket han despertado un creciente interés dentro del sector, mientras diversas compañías exploran inversiones, alianzas y posibles adquisiciones relacionadas con este tipo de plataformas.
ESMA también aclaró que ofrecer recompensas, cupones o rendimientos sobre los fondos de los usuarios no modifica la naturaleza binaria de estos contratos. Por ello, las empresas deberán evaluar cada producto conforme a su funcionamiento real y no únicamente por la forma en que lo presentan al mercado.
Además, el regulador recordó que las firmas que ofrezcan servicios de inversión vinculados a estos contratos dentro de la Unión Europea deberán contar con autorización bajo MiFID II, incluso cuando sus servicios se dirijan exclusivamente a clientes profesionales.
Por otra parte, si los contratos se emiten como activos tokenizados y no califican como instrumentos financieros, podrían quedar sujetos al reglamento europeo de Mercados de Criptoactivos (MiCA) o a la legislación nacional sobre juegos de azar, dependiendo de sus características.










