Bitcoin registró una fuerte caída junto con el resto de las principales criptomonedas después de que la startup china Moonshot AI presentara Kimi K3, un modelo de inteligencia artificial que sorprendió al mercado por su rendimiento y por ofrecerse bajo un esquema de peso abierto. El lanzamiento desencadenó ventas en acciones tecnológicas y reavivó las dudas sobre las millonarias inversiones en infraestructura para IA.
El movimiento también golpeó a ether y otros activos digitales, mientras los inversionistas reaccionaban al nuevo escenario competitivo para las empresas del sector tecnológico. En Asia, las acciones de inteligencia artificial y semiconductores sufrieron una ola de ventas que algunos operadores compararon con el llamado «momento DeepSeek».
Bitcoin refleja la creciente relación entre las criptomonedas y la IA
Moonshot AI presentó Kimi K3 con una arquitectura de 2.8 billones de parámetros y una ventana de contexto de un millón de tokens. El modelo emplea un sistema de mezcla de expertos que activa solo 16 de sus 896 especialistas para cada tarea, lo que mejora la eficiencia y reduce los costos operativos.
Según la compañía, Kimi K3 logró el primer lugar en el ranking Arena para programación frontend con 1,679 puntos, por delante de Claude Fable 5 de Anthropic y GPT-5.6 de OpenAI. Aunque en pruebas generales todavía se ubica detrás de esos modelos, su desempeño en programación alteró las expectativas del mercado.
Además, Moonshot anunció que liberará públicamente el modelo completo el 27 de julio. Cualquier desarrollador podrá descargarlo y ejecutarlo sin pagar licencias, una decisión que cuestiona el modelo de negocio de los sistemas cerrados.
La minería cripto enfrenta un nuevo desafío
La reacción también alcanzó a las empresas vinculadas con la minería de Bitcoin. Durante los últimos dos años, muchas diversificaron sus ingresos alquilando centros de datos para proyectos de inteligencia artificial bajo la expectativa de una creciente demanda de capacidad de cómputo.
Si los modelos abiertos requieren menos recursos para operar, la necesidad de contratar nueva infraestructura podría disminuir. Esa posibilidad afecta directamente la estrategia de varias compañías del sector, que habían encontrado en la inteligencia artificial una fuente adicional de ingresos. El mercado ahora observa si esta presión será temporal o marcará un cambio más profundo en la relación entre criptomonedas, semiconductores e inteligencia artificial.









