Un nuevo respiro para los activos digitales reactivó el apetito por riesgo en Estados Unidos. El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), clave para las decisiones de la Reserva Federal, mostró en octubre una desaceleración mayor a la esperada, lo que impulsó a Bitcoin y Ethereum por encima de resistencias técnicas clave.
La inflación PCE subyacente creció solo 0.2% mensual y 3.5% interanual, cifras que refuerzan las expectativas de que la Fed mantenga sin cambios las tasas en diciembre y que incluso se abra la puerta a recortes en 2024. Este cambio de narrativa fue bien recibido en Wall Street, pero también en el ecosistema cripto, donde BTC superó los 38,800 dólares y ETH se acercó a los 2,100.
Bitcoin consolida tendencia alcista frente a panorama macro más favorable
El rally cripto no se sostiene únicamente en la política monetaria. Los flujos hacia productos institucionales continúan creciendo, mientras se intensifica el optimismo en torno a una posible aprobación de ETFs spot de Bitcoin. Por otro lado, los datos de Glassnode y CoinShares indican acumulación continua por parte de grandes holders y una reducción en la presión vendedora.
Además, las métricas on-chain refuerzan la narrativa bullish. Las direcciones activas en Ethereum aumentaron 13% en noviembre, mientras que la tasa de hash de Bitcoin sigue marcando récords, reflejando confianza de los mineros y estabilidad en la red.
Ethereum, a pesar de operar aún lejos de su máximo histórico, ha mostrado resiliencia. El crecimiento en soluciones de escalado como Arbitrum y Optimism, sumado a la próxima actualización Cancun-Deneb, está revitalizando el interés en el ecosistema.
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