La seguridad marítima se ha vuelto un componente estratégico para la industria energética en México. En el Golfo de México convergen rutas logísticas, operación industrial y riesgos como piratería oportunista, intrusión y robo de combustible.
En ese contexto, Shel-Ha Soluciones consolida servicios especializados de monitoreo para plataformas petroleras mediante supervisión continua y movilidad táctica en mar abierto.
Shel-Ha Soluciones refuerza vigilancia offshore
El esquema operativo se apoya en embarcaciones acondicionadas para escenarios abiertos, con capacidad de maniobra, observación y comunicación permanente. El objetivo es prevenir incidentes antes de que escalen y proteger tanto al personal como a la continuidad operativa.
La vigilancia perimetral, el seguimiento de trayectorias y la confirmación visual permiten detectar aproximaciones no autorizadas y anomalías. Estas acciones se alinean con estándares internacionales de protección offshore.
“El mar no da segundas oportunidades. Anticipar marca la diferencia entre controlar una situación o reaccionar tarde”, afirma Carlos Juraidini Rumilla.
Asimismo, la coordinación en tiempo real reduce la improvisación y fortalece la toma de decisiones en entornos de alta complejidad operativa.
Infraestructura estratégica bajo protección constante
Latrun complementa este esquema desde tierra firme mediante análisis de riesgo, protocolos de respuesta y estructuras de mando y control. De igual manera, integra procesos de supervisión que permiten centralizar información crítica.
La protección de plataformas offshore responde a una tendencia global observada en el Mar del Norte y el Golfo de Estados Unidos. En México, donde la producción diaria supera el millón y medio de barriles, la vigilancia marítima adquiere un carácter estratégico.
Shel-Ha Soluciones opera bajo un enfoque preventivo, con movilidad especializada y monitoreo constante. El objetivo no se limita a responder incidentes, sino a reducir su probabilidad antes del contacto.
En consecuencia, la continuidad operativa y la integridad del personal dependen cada vez más de sistemas de supervisión que anticipan riesgos en entornos marítimos complejos.









