La minería de Bitcoin en China vuelve a generar atención global en enero, pese a que la prohibición oficial sigue vigente desde 2021. Datos recientes de análisis on-chain y rastreo de hashrate muestran que la actividad no solo persiste, sino que ha aumentado de forma silenciosa en distintas regiones del país, reconfigurando el mapa minero mundial.
Antes de la represión regulatoria, China concentraba cerca de dos tercios del poder de cómputo de Bitcoin. La prohibición obligó a una migración masiva hacia Estados Unidos, Kazajistán y Canadá. Sin embargo, la red nunca dejó de registrar señales de actividad provenientes del territorio chino, lo que sugiere una adaptación progresiva de operadores locales.
Minería Bitcoin China y factores detrás del repunte
Estimaciones del Hashrate Index y firmas como CryptoQuant sitúan hoy a China con entre 14 y 20 por ciento del hashrate global de Bitcoin. El repunte se explica, principalmente, por el acceso a energía barata o excedente en provincias como Sichuan y Xinjiang, donde centrales hidroeléctricas y térmicas generan electricidad que no siempre puede distribuirse a gran escala.
A esto se suma la disponibilidad de centros de datos construidos en años recientes, muchos de ellos con capacidad ociosa. Estos espacios permiten alojar equipos de minería de forma discreta. El alza del precio de Bitcoin desde finales de 2024 también mejoró la rentabilidad, incentivando el regreso de operaciones que habían quedado en pausa.
Impacto en el mercado y la industria minera global
Fabricantes de hardware como Canaan han reportado un fuerte crecimiento de ventas en el mercado chino, que ya representa más de la mitad de sus ingresos. Este dato refuerza la idea de que la actividad no es marginal, sino estructural.
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Aunque la prohibición nacional no se ha levantado, la tolerancia local y la fragmentación operativa permiten que la minería continúe bajo esquemas de bajo perfil. Este fenómeno reduce la concentración extrema del hashrate en un solo país y confirma que la descentralización de Bitcoin sigue avanzando, incluso bajo presión regulatoria.










