La memoria geográfica de la Ciudad de México volvió a ocupar el centro de la conversación cultural con la inauguración de “Patrimonio Agua y Fuego”, la nueva exposición del fotógrafo Santiago Arau en el MUCA de la UNAM. La muestra coincide con los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlán y propone una reflexión sobre el territorio que habita la capital.
A través de imágenes aéreas y paisajes naturales, la exposición explora las huellas lacustres y volcánicas que todavía sobreviven bajo la expansión urbana. Además, la colaboración entre la UNAM, Santiago Arau y Banco Azteca busca acercar el arte y la memoria histórica a más personas.
Banco Azteca impulsa cultura y acceso al arte en México
La relación entre Banco Azteca y Santiago Arau comenzó años atrás con proyectos culturales como la exposición presentada en Bellas Artes durante 2022. Ahora, ambas partes consolidan una nueva etapa de colaboración dentro de Ciudad Universitaria.
Durante la inauguración, Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros, aseguró que la misión de la institución va más allá del ámbito financiero.
El directivo sostuvo que la cultura representa un espacio fundamental para la libertad individual, la expresión artística y el fortalecimiento de la identidad nacional. Asimismo, destacó la importancia de democratizar el acceso a la riqueza cultural mexicana.
La exposición propone un recorrido dividido entre los antiguos sistemas lacustres como Texcoco, Xochimilco y Chalco, además de las sierras que rodean la metrópoli, incluyendo Guadalupe y Chichinautzin.
Santiago Arau y la UNAM conectan pasado y presente
Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, recordó que gran parte de la población olvida que la capital mexicana fue originalmente una cuenca lacustre. Según explicó, la obra de Arau ayuda a recuperar esa memoria territorial y geológica.
Además, Santiago Arau resaltó el papel de la iniciativa privada en proyectos culturales de gran escala. El fotógrafo afirmó que instituciones como Banco Azteca permiten generar puentes entre arte, educación y ciudadanía.
La muestra también funciona como una reflexión sobre cómo el patrimonio cultural puede mantenerse vivo cuando convergen universidades, artistas e inversión privada con visión social.










