Las empresas que ofrecen tarjetas cripto enfrentan dificultades para mantener sus atractivos programas de recompensas. Los elevados reembolsos por compras y rendimientos sobre depósitos están impulsando la captación de clientes, pero también generan costos que algunos proveedores todavía no consiguen recuperar.
KAST y Bleap reconocen que atraer usuarios mediante beneficios promocionales puede resultar poco rentable cuando estos únicamente realizan compras y cobran recompensas, sin contratar otros servicios financieros.
KAST y Bleap enfrentan el costo de atraer clientes
KAST, que emite tarjetas mediante la red Visa, pasó de operar cerca del punto de equilibrio a registrar pérdidas debido al aumento de sus gastos de crecimiento.
Su cuenta Reserve ofrece rendimientos de entre el 8% y el 12%, dependiendo de la membresía, aunque los activos que respaldan el producto generan apenas entre el 3.5% y el 4%. La empresa debe cubrir esa diferencia.
Su director ejecutivo, Raagulan Pathy, considera que estos subsidios permiten ganar participación de mercado. La compañía recaudó 80 millones de dólares en marzo y estima que dispone de capital para operar durante cuatro o cinco años.
Bleap enfrenta un desafío similar. Aunque promociona beneficios de hasta el 20% en determinadas compras, su reembolso general es del 1%, con límites específicos. Su director ejecutivo en Letonia, Eduards Timofejevs, reconoció que los clientes que solo gastan pueden representar pérdidas.
Los proveedores ajustan sus programas de recompensas
La presión financiera ya provocó cambios en algunas tarjetas cripto. Bybit EU sustituyó sus reembolsos del 2% al 10% para usuarios no VIP por una tasa fija del 1% sin límite, vigente desde agosto.
Bleap también redujo su recompensa base del 2% al 1%, aunque mantiene incentivos superiores para categorías seleccionadas.
Los ingresos por pagos no siempre compensan estas promociones. En la Unión Europea, las comisiones de intercambio de determinadas tarjetas de débito de consumo tienen un límite del 0.2%.
Por ello, las compañías buscan generar ingresos adicionales mediante operaciones de criptomonedas, préstamos, staking y membresías.
Kraken, a través de Krak, y OKX también apuestan por integrar los pagos con otros servicios para fortalecer la relación con sus clientes.
El desafío para las tarjetas cripto será conservar a los usuarios cuando disminuyan los incentivos. Si abandonan las plataformas antes de utilizar productos rentables, las empresas difícilmente recuperarán lo invertido en atraerlos.











