La relación entre la banca tradicional y las criptomonedas está entrando en una nueva etapa. Después de ofrecer servicios de compraventa y custodia de activos digitales, diferentes entidades financieras ahora buscan utilizar blockchain para modernizar sus operaciones.
El objetivo ya no consiste solamente en permitir que los clientes compren bitcoin desde una aplicación bancaria. Los bancos exploran la emisión de stablecoins, los depósitos tokenizados y otras formas digitales de dinero que podrían agilizar pagos internacionales y reducir costos operativos.
Esta transformación refleja una mayor integración entre el sistema financiero y la industria cripto. Sin embargo, muchos proyectos todavía se encuentran en fase experimental y enfrentan dudas sobre regulación, interoperabilidad y transmisión de riesgos entre entidades.
Stablecoins y depósitos compiten por el futuro del dinero
Las stablecoins son activos digitales vinculados normalmente con monedas como el euro o el dólar. Su estabilidad facilita su uso en pagos, remesas y transferencias internacionales disponibles durante las 24 horas, una ventaja que ha despertado el interés de los bancos.
BBVA participa en diferentes iniciativas para desarrollar monedas estables denominadas en divisas internacionales. Santander, CaixaBank y Sabadell también forman parte de proyectos que buscan aprovechar blockchain dentro de entornos financieros regulados.
Los depósitos tokenizados representan otra alternativa. Funcionan como versiones digitales y programables de los depósitos bancarios tradicionales, pero conservan su integración con la infraestructura financiera. Podrían permitir pagos más rápidos, operaciones automatizadas y liquidaciones continuas.
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La banca apuesta por un sistema financiero híbrido
El Proyecto Agorá, promovido por el Banco de Pagos Internacionales, reúne a más de siete bancos centrales y 40 entidades financieras. Su propósito es probar una plataforma multidivisa para procesar pagos transfronterizos mediante depósitos y reservas tokenizados.
El Banco Central Europeo también desarrolla Pontes, una infraestructura para liquidar operaciones mayoristas basadas en tecnología de registro distribuido utilizando dinero tokenizado de banco central.
Las stablecoins llevan ventaja porque ya pueden utilizarse en algunos servicios corporativos. Los depósitos tokenizados necesitarán más tiempo, pero podrían convertirse en una pieza importante de un sistema donde la banca tradicional y las finanzas digitales funcionen de manera conjunta.











